Sentir la brisa en la cara, sentir el olor de las alturas, sentir el tacto de las nubes rozando la piel mientras navegas entre ellas, ver como el mundo se mueve a tus pies, viajar por lugares en los que ni en los más maravillosos sueños lo harías jamás, conocer personas, animales, seres que no se atreverían a aparecer ni en tus peores pesadillas, sentir...sentir la libertad de elegir donde estar sin estar.
Sentirte libre de surcar las nubes.
Dedicado a EUREKA (D.E.P., seis de junio de dos mil diez) y a Tamara.
Un poquito de graffiti por aquí, que esto lo pedía a gritos. Ya mismo espero sacar los cuernos al sol, que ahora mismo hay una especie de tormenta interior muy común por estas fechas, llegan los monzones, aunque este año es muy diferente a todos los anteriores, la lluvia se hace más llevadera. Este caracolito lo hice hace un año, más o menos por estas fechas en Almuñécar.